Desde el 92NY en Nueva York, el equipo detrás de Star Trek: Strange New Worlds soltó algunas bombas sobre lo que nos espera en la cuarta temporada de la serie de Paramount+. Y, la verdad, el panorama pinta más que interesante para los que todavía creemos que la ciencia ficción puede ser algo más que explosiones.
Anson Mount (Capitán Pike), Celia Rose Gooding (Uhura), Melissa Navia (Ortegas) y Carol Kane (Pelia), junto al co-showrunner Akiva Goldsman, se sentaron a charlar y dejaron claro que la serie no tiene miedo de pisar terrenos inexplorados. Si pensaban que el episodio musical de la segunda temporada fue un delirio, agárrense fuerte.
Géneros que rompen esquemas y un adiós “singular”
Goldsman adelantó que esta temporada va a jugar con los géneros como nunca antes. «Nuestros mundos son géneros», soltó, explicando que esa es la lente que usan para contar historias de una manera que, según él, no se había hecho antes en Star Trek. Y yo le creo. Después de décadas de ver el mismo molde, un poco de aire fresco siempre viene bien. Mount, por su parte, reveló que los showrunners les preguntaron a los actores qué géneros querían explorar, y de ahí salió una «extraordinaria feria de la imaginación». Eso es lo que se espera de una producción que se precie: dar libertad creativa y confiar en el talento.
Aunque Goldsman no quiso entrar en detalles sobre la quinta y última temporada (sí, la última, y eso ya es un bajón), prometió un cierre «más singular» y completo para los fans. Espero que no sea un adiós a medias tintas, porque esta serie se ganó un final a la altura.
Marionetas de Jim Henson y el legado de la esperanza
Pero la noticia que más ruido hizo, sin duda, es la confirmación de un episodio donde la tripulación del Enterprise se transforma en marionetas. Y no cualquier marioneta: ¡las hizo Jim Henson’s Creature Shop! Gooding, que creció con los muñecos de Henson, lo describió como un «regalo» y algo que será «alocado, tonto, pero también increíblemente serio y conmovedor». Me parece una jugada audaz, y si lo hacen bien, puede ser un golazo. Lo de convertir a Pelia en marioneta, según el elenco, era casi «redundante», y me imagino por qué: Carol Kane ya es un personaje en sí misma.
Hablando de Kane, la actriz, una leyenda viva, confesó que antes de unirse al proyecto no había visto ni una sola película o serie de Star Trek. Ahora, dice, ha visto «algunas» y se siente afortunada de ser parte de un universo donde la esperanza es la base. Y ahí le doy la razón. En este mundo de reggaetón vacío y consumismo sin alma, donde todo parece irse al garete, un poco de esperanza, aunque venga de una nave espacial, es oro puro. Pike y Uhura, personajes icónicos, siguen explorando sus propias historias sin simplemente repetir lo ya conocido, buscando nuevos ángulos que mantengan viva la chispa.
Para mí, Strange New Worlds es de lo mejor que le pasó a la franquicia en años. Se atreven a experimentar sin perder la esencia. Lejos de las producciones que solo buscan el golpe bajo o el efectismo visual, esta serie demuestra que todavía hay espacio para contar historias con sustancia, con un verdadero espíritu de exploración y, sí, con esa bendita esperanza que tanta falta nos hace. Ya era hora de que alguien se animara a sacudir un poco el árbol sin derrumbarlo.



