Serj Tankian no se muerde la lengua. En una charla con Rolling Stone Italia, el cantante de System Of A Down soltó que cree que John Dolmayan ya no apoya a Donald Trump. La razón que esgrime es directa: «se cansó». Dicho así, sin rodeos, como corresponde cuando hablás de política con alguien que lleva años predicando justicia social desde el escenario.
Las palabras exactas de Tankian fueron contundentes: «No tengo certeza de que John aún apoye Trump. Él se cansó. Sería más correcto decir que ERA un apoiador, así como muchas otras personas que conozco». Hay algo de esperanza en esa lectura, aunque sea tentativa. La idea de que alguien simplemente se aburra de defender lo indefendible tiene su gracia amarga.
¿Por qué importa?
Porque estamos hablando de una de las bandas más politizadas del rock moderno, una que siempre tuvo el gesto de no mirar para otro lado. System Of A Down nació con rabia, con historias de genocidio armenio en sus huesos, con Tankian predicando derechos humanos desde hace tres décadas. Y luego está Dolmayan, el baterista, que en los últimos años se convirtió en una voz pública pro-Trump, describiendo al expresidente como «el mayor amigo de las minorías» en redes sociales. La contradicción era ensordecedora.
Las tensiones políticas entre ambos son viejas. Ya en 2020, Tankian admitió públicamente que él y John tenían visiones «extremadamente polarizadas» sobre política. Pero acá está lo interesante: pese a esas diferencias sísmicas, la banda siguió tocando. Siguió existiendo. La música y los lazos familiares ganaron, al menos sobre el papel.
Lo que Tankian estaría sugiriendo ahora es que la posición de Dolmayan podría haber evolucionado. O simplemente que se le pasó el entusiasmo trumpista, como a tanta gente que descubrió que defender al caos tiene un costo psicológico. Sistema político que te atrapa en una contradicción permanente, te quema. Es lo que pasa.
El veredicto
Aquí está lo que nadie dice pero todos pensamos: es difícil no sentir cierta satisfacción ante la posibilidad de que Dolmayan haya recapacitado. No porque uno odie a la gente que piensa diferente, sino porque sus posiciones públicas chocaban de frente con todo lo que System Of A Down alguna vez representó. Pero también hay que ser honesto: Tankian está especulando. No es una confesión de Dolmayan, es una lectura del vocalista sobre lo que cree que pasó. El baterista aún no se pronunció.
Lo que sí está claro es que la banda logró algo raro: mantener la cohesión a pesar de estar partido por la mitad políticamente. Eso, en tiempos donde la gente se bloquea en redes por menos, tiene mérito. No es lo mismo que estar de acuerdo, pero es mejor que romperse. Y si Dolmayan de verdad cambió de opinión, bienvenido sea. Nadie nace sabiendo. A veces solo hace falta cansarse de estar equivocado.



