Apenas leí la noticia me agarró eso que me pasa siempre: las ganas locas de estar ahí. Rainbow Kitten Surprise se sumó al Rolling Stone Rock Tour y va a tocar el 24 de septiembre en el Terminal 5 de Nueva York, con los angelinos Common People abriendo la noche. Si andás por esa parte del mundo, tomá nota: la preventa es el 22 de julio a las 11 de la mañana (hora del este) por AXS, y la venta general arranca al día siguiente a la misma hora.
Para los que todavía no los tienen en el radar, va la presentación. Rainbow Kitten Surprise se armó en 2013, cuando sus integrantes estaban en la universidad en Carolina del Norte. De ahí para acá se fueron construyendo un sonido difícil de encasillar —folk, rock, indie y algo que es solo de ellos— y una base de fans que los sigue a muerte. El año pasado, en el otoño norteamericano, sacaron Bones, su quinto disco, producido por Jay Joyce. Y este 2026 se los vio en Bonnaroo, donde varios los señalaron como uno de los puntos altos del festival.
Un tour con nombres para prestar atención
El Rolling Stone Rock Tour viene siendo una linda excusa para descubrir bandas. Arrancó el 20 de mayo en Nueva Orleans nada menos que con Bleachers, y en el camino pasaron Geese en Denver y Die Spitz en San Diego. Lo que se viene tampoco es moco de pavo: en Nashville, el 2 de noviembre, tocan Wednesday y Mannequin Pussy, y hay una fecha en Chicago para el 15 de octubre. Es de esas giras donde el telonero de hoy es el cabeza de cartel de mañana, así que conviene llegar temprano y prestar oído.
A mí me encanta este formato. No es el estadio gigante donde ves a la banda en una pantalla: es la sala, el sonido en la cara, la posibilidad de que te vueles la cabeza con un grupo que no conocías. El Terminal 5 tiene ese tamaño justo donde un show todavía se siente como algo entre la banda y vos.
La parte injusta
Ahora, la bronca sana: nada de esto pasa por acá. Ni Rainbow Kitten Surprise ni el tour tienen fecha en nuestra región, y uno mira el calendario neoyorquino con esa mezcla de alegría por los que van y envidia por no ser uno de ellos. Pero para eso estamos: para contarlo, para que los tengas en el mapa y, si algún día se dan una vuelta por el sur, no te agarren desprevenido.
Mientras tanto, la tarea es fácil y gratis: buscá Bones, ponételo fuerte y entendé por qué en Bonnaroo se los llevaron puestos. Si después te quedaste con ganas de más, ya somos dos.



