Jack White no se queda quieto ni un segundo. Mientras sigue sacudiendo el mundo con sus proyectos solistas, acaba de confirmarse su participación en Ocean Way, un festival nuevo que Goldenvoice largó para septiembre en Santa Monica, California. The Killers y Olivia Dean completan el trío de headliners de este evento de dos días que, a priori, tiene pinta de ser uno de esos festivales que rompen el molde.
Lo que hace interesante a Ocean Way no es solo los nombres arriba del cartel. Es la mezcla. Junto a The Killers está Khruangbin —esos magos del funk psicodélico que tocan como si el tiempo no existiera—, Sublime trayendo el ska-reggae en estado puro, y Alvvays con ese power pop melódico que se te mete en la cabeza. Suena extraño en el papel, pero musicalmente cierra: es un festival que no le teme a la variedad.
La grilla también trae Hiatus Kaiyote, Durand Jones & The Indications, SG Lewis y Hot Chip, entre otros. O sea, hay para el que quiere danzar, para el que quiere sudar en un pit de rock, y para el que prefiere flotar en la electrónica experimental.
Goldenvoice apuesta fuerte a la novedad
Goldenvoice es la promotora que maneja Coachella, Stagecoach y Just Like Heaven. Cuando estos muchachos lanzan algo nuevo, siempre hay que prestarle atención. La idea parece ser ir un paso al costado de lo obvio: no es un mega festival con cien mil personas, sino algo más enfocado, con artistas que tienen su público fiel pero que no necesariamente colman estadios.
Las entradas salen el jueves 23 de julio a las 11 de la mañana (hora de la costa oeste de Estados Unidos). Un día de pase cuesta $229 dólares, los dos días $399, y después hay opciones VIP. Para nosotros acá en Paraguay, es obvio que no es un evento cercano ni accesible —ni en distancia ni en billetera—, pero como tendencia mundial del circuito de festivales, vale la pena seguir esto.
¿Qué significa esto para la música ahora?
Hay algo que se siente en el aire: los festivales grandes están mutando. Ya no es solo armar un cartel con todo el mainstream junto y esperar que no haya desmadre. Ocean Way viene con una propuesta que mezcla veteranos como Sublime con experimentadores como Khruangbin, y eso habla de que el público festivalero ya quiere más que lo obvio.
Jack White sigue siendo esa figura que le da credibilidad a cualquier cosa en la que mete la mano. The Killers son esos che confiables que nunca falla. Pero es Khruangbin y Hiatus Kaiyote los que le dan el toque raro, el que te hace preguntarte si esto realmente va a funcionar. Para mí, eso es un golazo: un festival que se anima a meter gente que piensa diferente en el mismo escenario.



