Agárrense, fanáticos del emo-rock de principios de los 2000, porque Taking Back Sunday está a punto de hacernos sentir viejos y emocionados a la vez. El 16 de octubre se viene la reedición por el 20 aniversario de su disco Louder Now, una joyita que marcó a fuego a toda una generación.
Craft Recordings es el sello que le pone el pecho a esta movida, y no solo se trata de un relanzamiento. La banda decidió meter mano y sumar dos B-sides que, para mí, son oro puro: “Brooklyn (If You See Something, Say Something)” y “Sleep”. Si sos de los que coleccionan vinilos, estas dos pistas vienen en un 7 pulgadas extra. Para los amantes del CD, estarán directamente en el tracklist del disco de lujo. Una movida que se agradece, porque siempre es bueno rescatar esos temas que se quedaron en el tintero y que, muchas veces, tienen la misma o más magia que los cortes principales.
Adam Lazzara, el frontman que sigue dándolo todo, tiró la posta sobre este hito: «Louder Now es un antes y un después para mí. Saber que marcó a tanta gente es algo que todavía me cuesta asimilar». Y lo más zarpado es que se van a juntar para tocarlo entero con John Nolan y Fred Mascherino en la guitarra, junto a Shaun Cooper. Imaginate esa formación en vivo, con la energía de los temas sonando más fuertes que nunca. Eso sí, esa gira por Estados Unidos con Thrice y Saves the Day, con fecha clave en Red Rocks el 14 de octubre para tocar el álbum completo, ya fue. Pero la idea de ver a esos monstruos juntos, aunque sea en fotos o videos viejos, me pone la piel de gallina.
Y para los coleccionistas de verdad, los que disfrutan del arte tanto como de la música, la edición en vinilo va a venir en una paleta de colores que te va a volar la cabeza: desde «Silver Screen» hasta «Ultra-Clear with Glitter». Un festín visual para un disco que es una patada en la cabeza.
Louder Now: La patada en la puerta del mainstream
Cuando Louder Now vio la luz allá por 2006, Taking Back Sunday ya no eran unos pibes recién salidos del under. Venían de romperla con Tell All Your Friends (2002) y Where You Want to Be (2004), discos que definieron gran parte del sonido emo de la época. Pero Louder Now fue el paso más ambicioso, el que los llevó a coquetear con el mainstream sin perder ni un ápice de su esencia.
Con hits como «MakeDamnSure», el álbum demostró que podían sonar en la radio sin vender el alma. Fue su primer disco con Warner Bros. Records y, si bien algunos puristas del emo más crudo pudieron haber fruncido el ceño, no se puede negar que aquí la banda pulió su sonido, hizo las canciones más pegadizas y demostró una madurez compositiva que no todos esperaban. La voz de Adam Lazzara, esa mezcla de melancolía y furia, se sentía más potente que nunca, y los duelos de guitarras entre Nolan y Mascherino (sí, la formación clásica que muchos extrañamos) eran una lección de cómo hacer riffs que te calen hondo.
Para mí, este disco es un recordatorio de una época dorada donde el rock con guitarras afiladas y letras que hablaban de desamor y frustración llenaba estadios. No era solo música, era un sentimiento, una forma de vida para muchos de nosotros que buscábamos en esas canciones la banda sonora de nuestras propias batallas. Y que hoy, 20 años después, le den este tratamiento deluxe, con temas inéditos y ediciones de colección, es la confirmación de que hay música que no envejece, solo se pone mejor.
¿Por qué esta reedición sigue siendo relevante?
En un mundo musical donde todo pasa volando y las tendencias duran un suspiro, que un disco de hace dos décadas tenga este nivel de celebración dice mucho. No es solo un ejercicio de nostalgia; es una reafirmación del impacto cultural de Taking Back Sunday. Louder Now fue el puente entre el underground y las grandes ligas para una banda que siempre se mantuvo fiel a su estilo.
Para los que vivimos esa época, es la oportunidad de revivir viejas glorias, y para los más jóvenes, una chance de descubrir por qué el emo de principios de los 2000 dejó una marca tan profunda. Estas reediciones, cuando están bien hechas y traen material extra, son un golazo. No solo mantienen viva la llama de la banda, sino que nos recuerdan que el rock, el de verdad, el que te llega al alma, nunca pasa de moda. Y si encima viene con vinilos de colores y B-sides olvidados, ¿qué más se puede pedir? ¡A desempolvar los viejos hoodies y a subir el volumen!



