Jason Newsted no se está convirtiendo al country, pero sí está coqueteando con las raíces del rock americano de manera más seria de lo que uno esperaría. El exbajista de Metallica anda nuevamente en la ruta con su propia Chophouse Band, abriendo shows para los legendarios del rock sureño Blackberry Smoke. Y para zafar del clima, la gente de Rolling Stone lo consultó sobre algo fascinante: cuáles temas de Metallica podrían funcionar como canciones country si se sacaran los sintetizadores y se metiera banjo y slide guitar.
Lo primero que Newsted rechazó fue "Mama Said", del disco Load de 1996. La razón es contundente: demasiado obvia. Es decir, el tipo sabe que esa rola ya tiene un piso blando que cualquier productor de Nashville vería a kilómetros. Así que se fue a buscar otras.
¿Por qué importa?
Acá hay algo jugoso que va más allá del anecdotario de un músico en gira. Newsted está en un punto de su carrera donde puede permitirse estos experimentos sin que nadie le cuestione la credibilidad. Metallica sigue siendo Metallica, y él fue la columna vertebral de esa banda durante décadas. Pero lo interesante es que el rock y el country tienen más en común de lo que el mainstream quiere admitir: ambos hablan de dureza, soledad, defensa de lo propio.
La versión country de un tema de metal pesado no es un truco de magia: es reconocer que la estructura emocional está ahí. Los temas que Newsted eligió fueron anteriores a su llegada a Metallica, lo que significa que está buscando en el cofre de la era cuando la banda estaba aún definiendo qué era exactamente. Es una búsqueda hacia atrás, hacia las raíces, y eso resuena con lo que el country siempre ha pretendido ser.
Blackberry Smoke es una buena compañía para esta aventura. Son músicos que entienden la amplitud del rock y no viven en la burbuja del purismo. Un bajista como Newsted, que construyó líneas de bajo monumentales en temas como "One" y "Creeping Death", tiene la palanca técnica para imaginar cómo suenaría eso en otro contexto.
El veredicto
No es reinvención, es exploración. Y en un mercado donde el rock se está quedando sin oxígeno comercial y el country sigue moviendo cifras, parece raro que los grandes nombres no hayan probado esto más a menudo. Newsted está haciendo lo que debería hacer alguien en su posición: tomar el legado, moverlo, ver qué pasa. Que abra los shows de Blackberry Smoke con su banda propia le da libertad para experimentar sin que le tilden de desertor. Es la movida inteligente de alguien que ya no tiene nada que probar y mucho que explorar.



