En el metal extremo, la regla de oro dice que necesitás un ejército: batería, bajos, dos o tres guitarras, voz. Todo para que los arreglos no se derrumben bajo su propio peso. El Inventtor, banda de Minas Gerais que acaba de soltar su segundo disco, Senhor da Obsessão, se burlé de esa regla y armó algo más interesante: un dúo que suena como una máquina de guerra.
Alan Souza maneja la batería y los vocales. Tony Lessa agarra el bajo. Las guitarras vienen de invitados. Y eso que suena a presupuesto ajustado terminó siendo su mayor fortaleza, no un obstáculo. La rotación constante de guitarristas los obligó a asumir el formato de dúo de manera oficial, y en este álbum toca André Damien, músico del Paradise In Flames, que además produjo el disco.
Un concepto sin simplismos
Senhor da Obsessão es un disco conceptual que tira directo a temas incómodos: culpa, obsesión, espiritualidad, responsabilidad individual frente a las propias elecciones. El punto fuerte no es que critique la fe —eso lo hace cualquiera con un poco de rabia—, sino que desglosa cómo funcionan la manipulación religiosa y el traspaso de responsabilidad en las estructuras de poder.
La propuesta musical es death/doom metal que alterna violencia con contemplación. "Broken", el cierre del disco, suma a Nienna (también del Paradise In Flames) con una voz que carga drama, emotividad y un lirismo que no esperabas en algo tan pesado. Ocho canciones que mantienen la densidad sin perder el hilo temático.
Lo curioso: apenas dos temas están en inglés. El resto, en portugués, lo que le da una textura diferente al metal extremo. Sumá vocales guturales oscuros, un toque de black metal old school, y el resultado es sombra pura, clásico sin sonar antiguo.
De dónde viene
Inventtor completó la mayoría de edad este año. Su primer disco, Em Meio à Escuridão (2023), ya marcaba una identidad clara: metal pesado con cabeza. Lo que pasó con Senhor da Obsessão es que la banda aprendió a refinar esa identidad sin depender de un lineup fijo. Alan explica que con apenas dos cabezas pensando el concepto y las canciones, el proceso es más limpio, más directo. Y se nota.
La escena heavy de Minas Gerais tiene tradición de bandas que piensan, que no solo hacen ruido. Inventtor se apoya en esa herencia. Además, metieron presupuesto en la producción audiovisual de cuatro temas, con Bruno Paraguay (vocalista de Eminence, también productor) detrás de cámara. Eso suma, especialmente en un álbum con estas intenciones conceptuales.
El quid de la cuestión
Lo que rescato de este disco es que Inventtor no cae en la trampa obvia de hacer un "metal anticlerical". Hay inteligencia en la propuesta: cuestiona cómo las estructuras religiosas se usan como herramientas de control, y eso es distinto a simplemente tirar veneno contra la fe. El metal extremo en portugués tampoco es moneda corriente, y acá funciona porque tiene peso.
Un dúo que suena como banda completa no es novedad en otros géneros, pero en metal extremo sigue siendo un gesto raro, casi rebelde. Inventtor lo hace funcionar, y eso dice algo de su solidez compositiva.



