Desde que se anunció Primetime, la película que se inspira en el auge del programa To Catch a Predator y el impacto de su conductor, Chris Hansen, la expectativa era grande. ¡Y cómo no! Si hasta acá en Paraguay, donde el tema de la seguridad en internet y la protección de los más chicos es una preocupación constante, un programa que ponía en jaque a depredadores generaba un interés particular. Pero ahora que la cinta está en cines, la reacción del propio Hansen no se hizo esperar, y no fue precisamente de alegría. De hecho, parece que la película lo dejó bastante perplejo, como cuando uno espera un asado y le sirven una ensalada.
¿Qué dijo Chris Hansen sobre la película?
Después de ver Primetime, Hansen compartió su primera impresión en Instagram: “Fue tan bizarro y tan entre la realidad y la ficción… Obviamente, no soy objetivo porque el personaje soy yo, ¿verdad? Pero estaba tan desconectado de la realidad o de cualquier cosa que haya experimentado entonces o ahora haciendo las investigaciones. No estoy seguro de cuál era el punto de todo esto”.
Esta declaración pinta un cuadro de desconexión total. Robert Pattinson lo interpreta en la pantalla grande, y se ve que no es un retrato que le haya caído bien al original. Es como si la película, en vez de reflejar su experiencia, hubiera creado una versión paralela que él no reconoce. ¡Viste cuando te pintan de una forma que ni tu propia mamá te reconoce!
¿Por qué la película lo pinta tan mal?
Hansen no solo compartió su opinión, sino que también subió a sus historias de Instagram la reseña de otro espectador que calificó la película de “basura” y criticó a la productora A24 por mostrar a una figura tan influyente en la educación sobre peligros de internet bajo una luz negativa. Parece que la cinta no solo lo desorientó, sino que también ofendió a quienes lo ven como un educador. Acá en Paraguay, donde valoramos a quienes nos alertan sobre los peligros, entenderíamos esa indignación.
Lo curioso es que Hansen se negó a ver la película antes de su estreno porque no quiso firmar un acuerdo legal que le exigían. Quizás, si la hubiera visto antes, la conversación sería otra. O no, ¡quién sabe! Lo cierto es que, además, compró espacios publicitarios que se proyectan antes de Primetime para promocionar su propia red de streaming. Una jugada que dice mucho de su postura. ¡Eso sí que es tener visión, como el que vende tereré en pleno verano!
¿Es esta una crítica genuina o una estrategia?
A mí me suena a una mezcla de todo. Es comprensible que alguien se sienta raro al verse interpretado en pantalla, sobre todo si el retrato no es el que uno esperaría. Hansen fue una figura clave en un programa que puso un tema muy delicado en la mesa, y es natural que tenga una visión muy particular de su propio legado.
Pero, por otro lado, ¿es pura coincidencia que esté aprovechando el revuelo para impulsar su propio contenido? La movida de los anuncios antes de la película es brillante, si lo pensamos bien. Es como el que se queja del empedrado pero después vende los adoquines. Al final, lo que queda es una conversación que se abre, y eso, en el mundo del entretenimiento, siempre es una victoria. Habrá que ver si esta polémica le da más fuerza a su propia plataforma o si simplemente es el eco de una historia que ya tiene sus años. Lo que sí es seguro es que Hansen, con esta jugada, nos demuestra que la viveza criolla no es solo paraguaya; ¡es universal!



