La Country Music Association tiene nuevo capitán en el horizonte. Brittany Schaffer será la próxima CEO de la organización que representa los intereses de la industria country, dejando atrás su cargo como decana en el Mike Curb College of Entertainment & Music Business de Belmont University en Nashville. El cambio se concreta el 1 de enero de 2027.
Sarah Trahern, quien lideró la institución durante 13 años, lo anunció en enero y ahora la CMA cierra un capítulo de liderazgo estable. No es un relevo precipitado: Schaffer ya estará en la organización desde septiembre para garantizar una transición ordenada.
¿Quién es la nueva CEO y qué trae a la mesa?
Schaffer no es un nombre cualquiera en el mundillo. Pasó cinco años en Spotify como Head of Artist & Label Partnerships para Nashville, donde tuvo a su cargo toda la estrategia de country, Christian/gospel y Americana en la plataforma. Antes trabajó como abogada de entretenimiento en Loeb & Loeb, así que entiende tanto de derecho como de streaming y negocios del ramo.
Su paso por Belmont estos últimos tres años no fue decorativo: metió mano en la expansión del colegio (un nuevo edificio de 90 mil pies cuadrados en Music Row) y creó un centro para salud mental en la industria. La idea es clara: Schaffer piensa en la música como un ecosistema completo, no solo en números y contratos.
¿Qué significa esto para la industria country?
La transición que plantea la CMA suena a cosa seria. No es cambiar de CEO por cambiar: Schaffer viene con experiencia en tres áreas fundamentales —derecho, alianzas estratégicas y educación— que tocan todos los flancos de la industria. La apuesta es que traiga renovada energía a eventos de la CMA y expanda el alcance del country más allá de Nashville.
Lo que me interesa es qué significa que alguien de Spotify lidere ahora la CMA. Schaffer entiende cómo funciona la distribución digital, quién escucha qué y dónde. Eso puede cambiar la forma en que la organización dialoga con las plataformas. Después de años donde streaming y artistas estuvieron en tensión, es posible que esta sea una oportunidad para acercar posiciones desde adentro.
Trahern deja un edificio en pie. Ahora le toca a Schaffer hacerlo crecer. La pregunta no es si puede: es si se atreve a pisar algunos callos en Nashville para llevar el country a lugares nuevos.



