Hay algo de magia en que una banda vuelva al lugar donde empezó todo. Blossoms toca el próximo 5 de agosto en el Manchester Deaf Institute —esa sala pequeña, íntima, donde los shows todavía huelen a cerveza y sudor de verdad— para celebrar una década exacta de su debut. Tocarán el álbum completo de 2016, ese que los catapultó y se convirtió en el disco debut más vendido de ese año en Reino Unido, superando a Zayn Malik y Jack Garrett. No es un detalle menor.
Lo que hace interesante el anuncio es que esto no es solo un "back to basics" nostálgico. La presentación será grabada y lanzada como una edición doble en CD junto con su nuevo álbum "Songs From The Wedding Cake", que sale el 2 de octubre. Así que estamos hablando de un documento vivo, capturado en el lugar exacto donde todo comenzó, pegado a lo que viene.
De la intimidad del Deaf Institute a los estadios
Después de tocar el Deaf Institute, Blossoms se lanza a una gira de arena en noviembre que recorre Cardiff, Londres, Manchester y Glasgow. El contraste es brutal: de una sala donde la distancia entre banda y público es apenas metros, a lugares donde necesitás binoculares para ver bien. Es el camino de cualquier banda que creció, pero raramente lo ven tan claro en el mismo movimiento.
El nuevo disco suena como algo que hicieron en modo relax, según cómo lo describió la banda: canciones sobre momentos "ordinarios" vistos desde un lente extraño. Bromas sobre divorcios, viajes en Uber, llorar con videos de perros en Instagram. Es decir, la vida cotidiana adulta pasada por un filtro de pop melódico británico. Nada de conceptos grandiosos; todo muy cerca, muy real.
¿Por qué importa mirar atrás ahora?
Hace una década, Blossoms llegó con un rock pop accesible, guitarras decorativas y letras de romance radio-friendly. Eso fue en 2016, cuando ese sonido todavía ganaba batallas. Hoy, una banda que vuelve a su debut íntegro corre riesgo de parecer atrapada en el pasado. Pero Blossoms no lo hace: usan ese gesto como puente, no como prisión. El nuevo material que vienen lanzando suena como una evolución natural, no como una vuelta atrás forzada.
Tocar en el Deaf Institute siendo ahora una banda de arena es un acto de humildad que pocas bandas hacen bien. Por eso, para cualquiera que siga la escena del pop rock británico, este gesto dice más que cualquier comunicado. Y para los del oído atento, el hecho de que lo graben y lo suelten junto al disco nuevo es una apuesta: "Mirá de dónde vinimos, mirá para dónde vamos."



