Billie Joe Armstrong acaba de sellar un acuerdo con Epiphone para sacar su propia Les Paul Junior en rojo radiant. No es la primera vez que Green Day pone su firma en una guitarra de la marca —Mike Dirnt ya tiene su Grabber G-3— pero esta tiene un toque que vale la pena notar: se niega a complicarse.
Las claves
Una guitarra sin pretensiones para quien recién arranca. Un pickup, dos perillas (volumen y tono), cuerpo y mástil de caoba, diapasón de palisandro. Nada de excesos. A 649 dólares está al alcance de cualquiera que quiera meterse en esto sin hipotecarse. Es el Green Day que todos conocemos: directo, sin tanto adorno, puro golpe. La guitarra ya está disponible en Epiphone y Reverb.
El rojo no es casualidad. Ese color radiant tiene algo de iconografía punk que funciona: no es dorado, no es plateado, no es algo que brille demasiado. Es rojo, puro y simple. Billie Joe mandó un mensaje acá: esto es una herramienta de trabajo, no un objeto para mirar. Si querés tocar como Green Day, empezá acá.
Lo que me gusta de esto es que no hay pretensión. Billie Joe podría estar vendiendo un instrumento de lujo, edición de coleccionista, plata pura. En cambio, lo que sacó es una guitarra que funciona, que cuesta menos que un buen pedal de efectos, y que dice: metete en esto sin miedo. Eso es punk, aunque no lo parezca en el envase.



