El Anime Expo en Los Ángeles cerró un fin de semana de fuego para la comunidad otaku. Miles de fans invadieron el centro de la ciudad durante cuatro días de paneles, encuentros con creadores y cosplay de ensueño. Pero lo que realmente sorprendió a los ejecutivos de Crunchyroll fue un detalle: la cantidad de sombreros de bruja caseros que vieron en las calles, un tributo directo a "Witch Hat Atelier", la serie que la plataforma estrenó hace apenas tres meses.
La velocidad con la que los fans se organizaron para homenajear a Coco y sus aventuras mágicas revela algo más profundo: el anime ya no es cosa de nichos. Es el medio favorito de una generación completa. "Estamos empezando a entender realmente cuán global se ha vuelto este fenómeno", explicó Mitchel Berger, vicepresidente ejecutivo de comercio global de Crunchyroll. Para muchos jóvenes adultos y familias, este evento fue más importante que cualquier celebración de fin de semana largo.
Un año de récords para el anime
El contexto es contundente. Netflix lanzó en junio el éxito "K-Pop Demon Hunters", que rompió récords de visualización y circuló por festivales internacionales. En septiembre, Crunchyroll y Sony Pictures cosecharon otro triunfo con "Demon Slayer: Infinity Castle" en cines. Estos golpes mediáticos pusieron los reflectores sobre la artesanía y el trabajo manual que caracteriza la producción animalera japonesa.
No es casualidad que Netflix, AMC Networks, Tubi y Hulu estén invirtiendo a fondo en contenido anime. El público que sigue estas series es leal, activo en redes y adicto al binge-watching: oro puro para las plataformas de streaming.
De Berkeley a la conquista global
Crunchyroll nació hace dos décadas en Berkeley, California, de las manos de entusiastas animaleros. Sony la compró a AT&T en 2021 y la fusionó con Funimation, creando una máquina de contenido prácticamente invencible. Durante años, creadores japoneses trabajaron en las sombras. Ahora son estrellas. En el Expo, el teatro Peacock se llenó para rendir homenaje a directores como Yuichiro Hayashi y voces de culto como Taihi Kimura y Aleks Le.
Raiki Murao, un joven creador de Nagoya que ganó el Crunchyroll Award en la edición de AnimeJapan, recibió aplausos de pie en un teatro de 7.000 asientos. Eso resume el momento: el anime dejó de ser underground. Es mainstream, es global y está aquí para quedarse.



