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Homogénica, Jero Jones y Electrochongo: qué escuchan los que están moviendo la música argentina

Tres bandas que expanden los bordes del pop y la electrónica en Buenos Aires comparten sus discos de cabecera. Entre grooves adictivos, sintetizadores pulcros y propuestas sin miedo a la experimentación.

Homogénica, Jero Jones y Electrochongo: qué escuchan los que están moviendo la música argentina
Foto: vía Indie Hoy

Hay un círculo cada vez más interesante en Buenos Aires donde el pop, la electrónica y la canción dejan de pelearse y deciden bailar juntas. Homogénica, Jero Jones y Electrochongo son tres de los proyectos que están ampliando esos márgenes, cada uno con su propia lógica pero con algo que comparten: la búsqueda de hacer del vivo y la experimentación espacios propios, sin pedir permiso.

Antes de tocar en Sonido Konex —ese lugar que ya se armó fama de ser caja de resonancia para lo que está pasando en la música local— hablaron de qué los marca como oyentes. No fue un ejercicio de nostalgia ni un catálogo de clásicos intocables: fueron recomendaciones que suenan como flechazos del cuerpo antes que como obligaciones intelectuales.

Lo que late en sus oídos

Electrochongo, que hace del baile un espacio para el exceso y la ironía sin perder las ideas de fondo, se fue directo a Juventud en éxtasis de María Daniela y su Sonido Lässer. El disco tiene todo: beats rápidos, pegadiza, pero también refinamiento. Podría ser punk, dice; es electrónica. Esa tensión entre lo visceral y lo trabajado es exactamente lo que uno espera escuchar en los discos que importan.

Jero Jones anduvo por otro lado: The Nightfly de Donald Fagen lo atrapó —según contó, por recomendación de un amigo italiano— por su pulcritud sonora, esa combinación de sintetizadores y audio hi-fi que funciona perfecto para escuchar en el auto al mediodía.

Juan Michat de Homogénica no dudó: Dynamite de Jamiroquai. Un disco groovero de esos que te hace bailar sin importar qué estés haciendo. Honesto, directo: es lo más grande que hay. Punto.

Cuando el gusto es acción política

Lo interesante de estas recomendaciones no está en que repitan un canon fijo ni que naufraguen en nostalgia. Están marcando puntos de tensión: Jamiroquai al lado de María Daniela y su Sonido Lässer, Donald Fagen rozándose con lo que está pasando ahora. Y eso no es casualidad.

Los propios discos de estas bandas —Post Pop de Homogénica, ¿De qué hablamos cuando hablamos de amor? de Jero Jones, Generoso de Electrochongo— hacen exactamente eso: mezclan lo lúdico con lo denso, la pista de baile con la experimentación, sin pedir disculpas. El grooveraje de Jamiroquai no es nostalgia en sus manos; es un combustible. La precisión de Fagen no es una lección académica; es permiso para exigirse.

Esto dice algo sobre cómo está pensándose la música en Buenos Aires ahora. No copian; miran hacia atrás y hacia los lados con el mismo nivel de hambre. El baile, en los discos de estos artistas, no es un escape: es un territorio donde las ideas pueden moverse sin corbata. Y eso, en un momento donde tanta música busca complacer sin incomodar, vale la pena escucharlo.

Redactada por el sistema editorial de Radio Aparato a partir de fuentes públicas (Indie Hoy), con control de calidad automatizado. Los temas sensibles y las notas marcadas para revisión pasan por una persona antes de publicarse. Cómo trabajamos.

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